Vende sin hacer esperar
Atiende a todos los que entran a la vez, a cualquier hora, con el precio y el stock que dice el sistema.
La venta se cierra en la primera conversación.

Cómo usar a Dina · las dos formas de hablarle están en el menú ☰· las dos formas de hablarle están en el menú de la izquierda
Escribile — Tocá “Escribirle al agente” y pedile lo que buscás.
O hablale — Tocá “Hablar con el agente”. En llamada te contesta por voz, sin chat.
Mirá la pantalla — Nombrá un producto y te lo abre en Tienda, con precio y stock.
Armá el carrito — “Agregámelo” lo suma; también lo cierra o te abre el pago con QR.
Un chatbot contesta y te deja el trabajo. Dina lee tu catálogo, arma el pedido, cobra y avisa — y lo que hizo queda escrito en tus sistemas, listo para que el equipo siga desde ahí en vez de empezar de nuevo.
Conversación
Dina
Tus sistemas
Cinco pasos que empiezan y terminan en el cliente. Ninguno queda esperando a que alguien lo retome.
Por voz o por chat, como le hablaría a un vendedor.
"Una heladera no frost" es un producto, no una búsqueda.
Precio y stock del catálogo, no de una lista vieja.
Arma el carrito, registra el pedido y manda el QR.
Confirma el pago y deja el pedido trazable.
Y vuelve a empezar: lo que quedó registrado es el contexto de la próxima conversación.
Atiende a todos los que entran a la vez, a cualquier hora, con el precio y el stock que dice el sistema.
La venta se cierra en la primera conversación.
"¿Dónde está mi pedido?" se contesta con el estado real, y si hay que reprogramar la entrega la reprograma.
Deja de ser una llamada que alguien tiene que atender.
Toma el reclamo, identifica el producto y la fecha de compra, y abre el caso con el técnico que corresponde.
El caso queda abierto con todo lo que hace falta.
Recuerda el pedido pendiente de pago, reenvía el QR y confirma cuando se acredita.
La plata parada se mueve sin que nadie llame.
Cada conversación deja quién llamó, qué buscaba y qué se llevó, sin que nadie lo cargue a mano.
El equipo comercial abre el CRM y ve lo que pasó ayer.
Lo que se pidió y no había, lo que se preguntó y no se vendió: queda registrado conversación por conversación.
Sabés qué comprar antes de que se note en la venta.